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A propósito de las mujeres y los strippers

Entrevista

A propósito de las mujeres y los strippers

Preguntas:

1) qué le pasa a la chilena que ya no se avergüenza de ir a un night club?

2) qué perfil de mujer es la que va a ver stripper por gusto, les paga tragos, les lleva regalos y les pone billetes en el boxer?

3) cree usted que estamos ante un destape sexual de las chilenas?

4) qué generó esto?

5) estas mujeres se arreglan para ir a estos lugares e intentan seducir a los stripper incluso mostrando cuán poderosas económicamente son… Es un fenómeno?

Respuestas:

Para comprender este tema tenemos que obligatoriamente repasar brevemente los cambios dinámicos en la sociedad actual que han permitido estas manifestaciones.

Recordemos que la mujer ha vivido en los últimos 5000 años una intensa opresión de sus derechos y libertades individuales, bajo el imperio de una lógica patriarcal que impuso al hombre supremacía sobre la mujer, llegando en algunas sociedades y momentos de la historia a ser un bien intercambiable o una posesión transable.

Esto cambió drásticamente a partir de una serie de hechos históricos que tienen como uno de sus hitos la perdida del poder de los hombres y en especial de las figuras  simbólicas del patriarcado, como fueron los reyes (representantes de la divinidad masculina en la tierra). Uno de estos hechos es la caída del la monarquía francesa y el advenimiento de la república luego de la sublevación del pueblo francés. A partir de este hecho histórico-religioso-cultural, el hombre, el padre, el referente del poder pierde este símbolo y en los siglos que le suceden se produce la emancipación de tres grupos que estaban oprimidos bajo la lógica anterior; las mujeres, los niños y las minorías sexuales divergentes (homosexuales, lésbicas, trans, etc.)

Esto dio pie a la recuperación de libertades conculcadas y a la adquisición de derechos universales que les han hecho emerger para darle un nuevo orden a la sociedad (especialmente la occidental)

Dentro de una cadena de hechos, otro eslabón surge como fundamental: La separación del placer sexual y la reproducción, mecanismo de coerción que mantuvo a la mujer ligada a esta dualidad por milenios y que se rompía con la aparición de los anticonceptivos. La mujer se hacía dueña ahora de su destino sexual, de su placer y de la libertad de elegir con quien, cuando, donde y cómo acceder al placer sexual.

Esto ha implicado un violento cambio en las conductas oprimidas por siglos y milenios y la identificación a las formas conocidas para ellas, que eran y son las masculinas. Estas formas masculinas son las que se han adaptado para expresar en parte esta libertad: infidelidad, acceso al coito sin la ligazón amorosa, la expresión pública y sin decoro del erotismo, etc.

La mujer que por siglos fue el objeto sexual ahora transforma al hombre en un objeto sexual….nada nuevo, sin variación, sin creatividad, al más puro estilo masculino, en hordas vociferantes, bajo el efecto del alcohol o algún estimulante, en donde quien “muestra más” ….”la tiene más grande” (en este caso la tiene más hambrienta o más deseante)

Los perfiles de las mujeres que usan este mecanismo de liberación de sus represiones sexuales es variado (recordemos que Freud en el 1900 denotó en la histérica una profunda represión de sus deseos sexuales que no encontraban salida y que se expresaban a través del mecanismo de conversión en el cuerpo en síntomas variopintos). Las hay desde la servil dueña de casa de estrato bajo que se ve empujada por una salida en grupo con sus amiguis del barrio o del club de señoras, hasta la empresaria o la profesional que dispone de ingresos como para liberarlos en una expresión catártica de sus impulsos sexuales, catarsis que libera de manera camuflada sus conflictos más profundos como mujer en esta sociedad competitiva y desalmada  y al mismo tiempo sirve para exorcizar a sus antepasadas familiares y a todo el linaje de las mujeres del mundo

Por que lo que hay que entender detrás de estas conductas es que en el humano hay un grito desgarrador de impotencia ante la frustración que le impone la sociedad, con normativas como la monogamia, la fidelidad, la obediencia, la adecuación del deseo sexual y en el caso específico de la mujer se añade el concepto de género de mujer en esta sociedad: una mezcla de mujer servil, fiel, devota de su hombre y de sus hijos (y ojalá cristiana) y una mujer “liberada”, dueña de sus deseos, en igualdad de derechos con el hombre, incluso para algunas exigentes en la materia sin diferencias con el hombre(¿?), autónoma, orgásmica,  competitiva, liberada de la carga educacional y afectiva de los hijos, y un sin número de excéteras.

O sea, un engendro en evolución, a medio camino entre los resabios patriarcales y un posmodernismo que bordea el nihilismo…..Esto hace extremadamente difícil encontrar un perfil propio, auténtico e individuante de la sujeto en cuestión. De este modo los excesos, cuando no se tiene un norte claro, son camino a ninguna parte.

 

Creo que  nuestra sociedad chilena, alcanzada por la globalización, no hemos tenido tiempo de aprender a cabalgar y hemos sido empujados medio a la fuerza a montarnos a este poderoso caballo del mercado, sin aperos, sin montura, sin la práctica, sin la educación mínima para poder deleitarnos del galope del corcel salvaje, de disfrutar del paisaje  en este galopar e incluso del vértigo que es el espíritu salvaje de la bestia que montamos. A duras penas nos aferramos como podemos a los crines, a la cola, al cogote o al cuerpo de la bestia, desprovistos de elegancia, de candor, de garbo para entrar en el ritmo del galope…..no somos los únicos o las únicas ….los expulsados del viaje, los que sobreviven a duras penas, los que se arrastran, los que cuelgan del corcel son millones. Estas manifestaciones masivas de erotismo destemplado dan cuenta de un vacío interior, de una pobreza de recursos, de un descalabro en el viaje heroico que significa ir por la vida, de un desespero por aferrarse a un modelo despiadado de vida que si no te pilla bien parado (a), te destroza.

El fenómeno es mostrar cuan poderoso eres en lo material, en lo económico, en la imagen, en la facha, en el auto, en el equipo de música, en los Tvs de la casa, en mostrar cuan “liberada (o) “ estoy, en ostentar, en alardear de lo que soy capaz, en alejarme más y más de mi propio centro espiritual-emocional. Lo vemos a diario en los conductores de los medios sociales, en el insulto, en la provocación, en la perdida de límites, en lo vulgar transformado en arte, en no dejar ni siquiera el velo, en matar el erotismo transformándolo en pornografía, develando la intimidad y alardear con la transparencia…..

 

 

Christian Thomas T

Director General del CesCh

cthomas@cesch.cl

 

Abril 2014