Artículos

Volver con la ex pareja ¿Una solución?

Volver con la ex pareja: ¿una solución?

La elección de pareja es un proceso donde intervienen elementos conscientes e inconscientes. Muchas veces las explicaciones que se da para justificar o clarificar una elección parecen banales, superficiales o insuficientes. Nos llama la atención la caballerosidad, los ojos, la sonrisa, las manos o algún otro rasgo físico que nos deslumbra.

Sin embargo la elección de pareja tiene raíces que se hunden en las profundidades de nuestra vida no consciente e incluso en nuestras vivencias más precoces: la infancia.

Hoy sabemos que una manera interesante de entender el cómo nos elegimos tiene su explicación en los vínculos primarios con nuestra familia de origen y en especial en los alzos amorosos con nuestros padres. Hay algo que queda grabado allí, vivencias, experiencias, estrategias no conscientes que son determinantes a la hora de elegir a una o uno, e incluso más de una o uno.

Sabemos que las experiencias vividas en los primeros cinco años de vida nos construyen, nos determinan de alguna manera o más bien nos dan estrategias de relaciones interpersonales e intrapersonales. Son lazos emocionales, afectivos, físicos y psicológicos tan potentes que nos permites activar ciertas modalidades y aplacar o inhibir otras estrategias.

De tal forma que de una u otra manera todos revivimos mucho o bastante de nuestra niñez en compañía de nuestra pareja. Esto mismo nos lleva a buscar soluciones a los conflictos, cortando esta relación actual, ante el impedimento de solucionar nuestros rezagos infantiles. Es una solución, pero no siempre la mejor solución. Incluso la podemos ver casi como vender el sillón de don Otto….eliminar el supuesto problema, pero que no era la solución del problema.

Tras la ruptura muchas parejas se dan una nueva vida, una posibilidad de corregir los desaciertos y errores cometidos en relaciones anteriores. Sin embargo no todos tienen esa “consciencia” de haber aprendido de los errores de la vida pasada.

Hay otro grupo de parejas que nunca abandona la posibilidad de re-encontrarse con la ex pareja. Y los motivos son múltiples. Van desde que fue mi único y gran amor, nos llevábamos bien, nadie hacía el amor como él o ella, o simplemente por que habían construido relaciones sociales, familiares, patrimoniales e incluso hijos que hacen que volver sea una alternativa viable.

El amor muchos lo definen como una ilusión, una inexistencia y algunos incluso como un error (amar es dar lo que no se tiene a quien no es) Vistas así las cosas, podemos equivocarnos una y otra vez, sin problemas. Incluso más, si la humanidad se elige por amor hace unos 200 años cuando mucho, entonces es un pequeño gran paso evolutivo, pero susceptible de errar con frecuencia, pues no tenemos las habilidades filogenéticas para acertar adecuadamente.

Volver o no con la ex pareja va depender de varias variables, algunas de ellas bien poco manejables por la voluntad, pero aún así podemos detallar algunas:

 

1-su hubo infidelidad pero no hubo compromiso emocional profundo. Esto puede favorecer la reparación

2-si en la etapa de separación y quiebre no hubo ofensas graves entre ellos

3-La capacidad que tengan de asumir las responsabilidades del quiebre y la capacidad de hacer actos y gestos reparatorios.

4-El nivel de crecimiento personal  que ha significado el quiebre y que puede hacer consciente de la perdida que implica la separación

5-si en general priman los recuerdos positivos por sobre los negativos

6-que la idea de volver no esté determinada por factores económicos o reactivos por efecto de los hijos (enfermedades, adicciones, impulsividad, etc.)

7-que hay consciencia que la nueva relación es nueva y no la misma anterior, eso significa que se aprenda del quiebre y se reconstruya una relación con otros patrones de comunicación, solución de problemas, relación interpersonal, etc.

 

Los elementos más negativos para sugerir no volver con la ex pareja son:

 

1-violencia de pareja o intrafamiliar

2-abuso en el poder y sometimiento

3-razones de índole económicas

4-Predominio de emociones negativas como la rabia y sus consecuentes, rencor, venganza, resentimiento, etc.

5-No crecimiento de una de las partes involucradas en el quiebre

6-predominio de fantasías infantiles en uno de los miembros o en ambos (idealizaciones exageradas, irrealidades, expectativas desmedidas)

 

Lo que es claro es que las personas no cambian por que sí. El cambio requiere en general de un hacerse responsable de los efectos de las conductas de cada uno en el quiebre. Yo no soy de la idea del perdón, si no más bien de hacerse cargo de lo que cada uno hizo para producir el quiebre. En todo sistema, el de pareja por ej., todos o ambos tienen responsabilidad en el efecto final que es el quiebre. Hacerse cargo de esto y reparar las faltas anteriores es fundamental. El perdón por el perdón no sirve.

 

Entender que lo que ocurrió después del quiebre es parte de la vida cotidiana de las personas y que la libertad por la que ambos optaron no es factible de ser llamada a pasar la cuenta, pues implica que entonces no se aprendió nada de la ruptura. Toda acción tiene efectos positivos y negativos y la madurez es asumirlos. No es posible evitar esta dualidad.

 

Un elemento que es frecuente en las parejas es que los hombres tienden a disociar más las experiencias de la infancia que las mujeres y también las experiencias anteriores. Es por eso que una forma frecuente de relacionarse es con la mujer trayendo a colación aspectos históricos y los hombres no recordando. En lo básico hable de un mal manejo masculino de las emociones relacionadas con recuerdos, las que se bloquean y se disocian para no perturbar el funcionamiento diario del aparato psíquico (esto también se ve en mujeres de estrategias evitadoras). Las parejas con desarrollo de inteligencia emocional de pareja suelen evitar este tipo de desregulaciones y se suelen centrar en el futuro y en las soluciones de los problemas y a negociarlos. Suelen evitar entramparse en lo que no tiene solución.

 

Un acápite especial son las parejas que bajo el supuesto del amor vuelven a la relación pero básicamente dominadas por la rabia, por no soltar la pareja o permitir que otro u otra la disfrute. Suelen entrar en escaladas  de reparación y de agravio por mucho tiempo y la atmosfera de pareja se vuelve muy tensa. Pueden mantenerse juntos pero a veces las escaladas de agresión terminan por colapsar la débil relación amorosa.

 

Como decimos en el CesCh: tener una pareja es tener un problema, pero el problema no es el problema; el problema es la solución. Buscar la solución del problema que la pareja nos presenta es un desafío y una oportunidad de aprender. No siempre volver sobre lo conocido sin hacer cambios, es una solución. Probablemente las más de las veces represente entrar al mismo sistema viciado y obtener los mismos resultados.

 

Dr. Christian Thomas

Director del CesCh