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Eva está muerta, Adán casi.

ENTREVISTA al Dr. Christian Thomas

Eva está muerta, Adán casi

Hoy es la nueva mujer y mañana será el nuevo hombre. El paradigma cambió a través de los miles de años. Eva fue un invento del cristianismo. Y Adán, el patriarcado propiamente tal, cae lentamente en la actualidad.

En la modernidad, donde habitan estos seres, Internet ha esparcido por el mundo la cultura del placer inmediato donde reina la pornografía y el uso de una mujer objeto. ¿Qué paso con el ser de carne y hueso que a través de los años fue vilipendiada por el supuesto sexo fuerte? Los tiempos cambiaron. Ya no es la hegemonía del hombre sino que la aparición de una nueva mujer que está destronando a una virilidad que hace cientos de años dejó de presidir.

En entrevista con el connotado sexólogo Christian Thomas[1], director del Centro de Estudios de la Sexualidad Chile, los misterios del las sexualidades y del hombre y la mujer.

La belleza sexual, hoy mal exacerbada por medios de comunicación y específicamente, por Internet, debía ser encausada. Todo ocurre en el mundo virtual y es allí donde el Arte Dirty hace uso de las redes sociales para convertirlas en una plataforma para la cultura y el arte erótico. Se trata de un  “Erotismo Digital-Sanador”, que rescata la sensualidad en una era donde las sutilezas parecen algo propio del baúl de los recuerdos. Actualmente, el facilismo, explicitez, siliconas, liposucciones y el triple X están validados por una sociedad a la cual le han impuesto prototipos a seguir.

Por otra parte, Internet ha facilitado una serie de posibilidades para “explorar” la sexualidad en todas sus formas y variantes. En este sentido, para Thomas, la humanidad nunca antes estuvo tan libre para hacer y no hacer. Sin embargo, él es categórico manifestando que, paradójicamente, nunca antes habíamos estado tan prisioneros:

“Internet y la posibilidad de ser otros, de usar máscaras, de dar y cumplir con los prototipos o arquetipos impuestos por la publicidad y MM.CC (Medios de Comunicación) y de querer ser como se dice que hay que ser, lleva a una sexualidad distinta y muchas veces patológica. No hay nada más ontológico que encontrarse con otro ser humano, desde el momento en que nacemos buscamos a nuestra madre y de ahí en adelante vamos a buscar siempre a otro o nos vamos a defender en no buscar a nadie por la imposibilidad de encontrar a otro y así evitar la angustia de la soledad. Actualmente esta constante búsqueda está revestida de mil formas gracias a la tecnología y a la globalización”.

Por lo tanto, es el tiempo de la post pornografía estereotipada. Lo último, no es el escenario ideal para dar cabida a las insinuaciones y enfoques propios del erotismo, aún menos en plena auge de las redes sociales.

En contraposición a esta pornografía descarnada y carente de espíritu que describe Thomas, donde el valor y la verdad de cada ser humano se pierden por completo, nace Dirty. Con su espejo, ella y él (y de forma transversal), descubrirán su verdadera belleza, la pura, absoluta y real. Es mirarse a sí mismos, re encontrarse con la riqueza que cada uno tiene consigo y que fue arrebatada por la imposición de modelos estereotipados.

Dentro de la sexualidad hay miles de formas de poder encontrarse con otro que antes eran llamadas patologías o perversiones y hoy en día son simplemente sexualidades. Si hay rigidez y fijación de una por sobre otra, es terreno patológico, y si hay consenso, movilidad, fluidez, hablamos de libertad sexual. Tampoco hoy no es posible referirse a homosexualidad o heretosexualidad como una sola, porque hay miles de formas de ambas. Cada persona construye su sexualidad como puede, es muy diversa, es un amplio abanico. Las llamadas culturas Swinger, Queer, Fuck buddies, Sadomasoquistas (BDSM), etc, que no son más que la expresión de las sexualidades que cada ser humano hace suya para sentirse identificado. La gente busca y en ese andar encuentra la forma de demostrar y recibir afecto, incluso de maneras que nos sorprenden”.

Para el doctor Thomas, hay seres tratando de ser seres humanos. Es decir, seres humanos masculinos que están a mitad de camino de un patriarcado que empieza a demolerse, y por el lado femenino, la existencia una nueva época que no es muy clara y que deja atrás los mandatos de miles de años de opresión. Mujeres sumisas atrapadas en un mundo conservador-patriarcal y otras intentando reinventarse y sin saber cómo hacerlo.

Hombres y mujeres con un pasado de padres, madres, abuelas y abuelos que transmitieron una tradición que ha expirado. Enseñanzas e historias de familias que han servido como cimientos pero que en la actualidad deben ser reseteadas. Justo allí, muchos no saben como realizar el cambio.  Surge entonces el sufrimiento para aquellos que no logran asimilar este cambio o bien el placer para aquellos que sí lo logran. El mejor lugar para sobrellevar esta transición es hoy el mundo de la Internet.

A este estar histórico, de otrora, los Medios de Comunicación y la publicidad han aportado una cuota ilusa sobre cómo se debe ser. Son los bien llamados estereotipos. Existe ansiedad en hombres y mujeres de ser como los modelos que la publicidad ha impuesto (mujeres de cuerpos perfectos y rasgos masculinoides y hombres de musculatura definida y de facciones feminoides, que visten a la moda). Por otra parte, han desvirtuado la idea inicial y original de erotismo, la cual se reduce a cuerpos desnudos, perfectos y siliconados. En este sentido, Thomas se refiere a un choque muy fuerte entre lo que la cultura pide y lo que en esencia lo que cada individuo es realmente. La lucha de las personas es entre trasformase en esos modelos que la publicidad impone y el ir hacia adentro y encontrar el propio modelo de ser.

¿Es Internet una gran plaza donde cada ser humano goza de absoluta libertad?

Internet tiene la vertiente de ser el lado luminoso de la fuerza y aquel oscuro. Si bien es una herramienta maravillosa que nos conecta con todo y todos, a la vez puede desconectarnos de nosotros mismos y volcarnos hacia un ser culturalmente masificado. Justo allí se vulnera profundamente al individuo. La mente humana está en absolutamente relación con las personas y la Internet ha hecho que ésta cambie de manera radical. El mundo virtual es un gran arquetipo que puede trasladarte hacia el lado oscuro o claro de la fuerza.

Actualmente estamos más imposibilitados de soportar la soledad. El ser humano siempre vive en una paradoja: en el encuentro con el otro pero al mismo tiempo vive en la soledad de sí mismo. En el momento en que nos cortan el cordón umbilical al momento de salir de nuestra madre, quedamos solos para siempre y todo lo que vamos a construir de ahí en adelante y al momento de tener conciencia, es la ilusión de estar con otros, y entre más incapaces somos de soportar la soledad, más nos vamos a volcar hacia los otros, más vamos a necesitar de las redes sociales que nos proporciona Internet, más vamos a necesitar de la música, del televisor encendido día y noche, etcétera, porque no soportamos la soledad. Si las personas logramos vivir en la aceptación de la soledad de cada uno y conectarse con otros, vivimos en el equilibrio y en la armonía.

La Internet nos seudo conecta con otros seres, a la ilusión. En el coito nos unimos y desconectamos. ¿Existe relación entre ambas situaciones?

Es un juego en la vida el soportar estar conmigo y con otros. Y por esta razón una de las primeras acciones que hace un niño o niña en los primeros años de vida, es construir el apego.        Éste es un patrón internalizado de manejar la angustia para soportar la soledad, la angustia de la separación de nuestra madre, de tolerar la frustración de no ser uno sólo con ella. Así, las relaciones (de pareja, amistad, social, laboral, etc.) que formamos a través de la vida  no es más que una manera internalizada en patrones, de llevar y tolerar la soledad.

Son cuatro tipo de apegos los que el ser humano a la largo de su existencia va a crear. Estos son el apego seguro, ansioso ambivalente, ansioso desconectado o evitativo y ansioso desorganizado. Sólo el primero es un equilibrio de estar conmigo y con otros, de aceptar que voy a estar solo, que me conectaré con otros. En los otros apegos justamente se va a volcar la mayor cantidad de patologías y dificultades para poderse relacionarse con otros, y conectarse con el mundo. Por ejemplo, en el apego ambivalente me voy a conectar con el mundo, voy a pedir siempre estar con gente, pero finalmente voy a estar llena de un vacío. Por esta razón pasas horas frente a un computador, en Facebook con un millón de amigos pero en realidad estás solo. Y la única forma de llenar ese hueco es tomar conciencia que sólo estás contigo y tu soledad.

La cultura nos ofrece placeres alternativos para distraernos del placer verdadero que es encuentro con nosotros mismos.  La felicidad no es divertirse, es un encuentro íntimo con lo oscuro y lo claro, darnos cuenta que somos santos y pecadores.

La nueva mujer, el nuevo hombre

Génesis 1 27. «Y Dios creó al hombre a su imagen y semejanza; lo creó a la imagen de Dios, los creó varón y mujer.

28. Y los bendijo, (…).»

El varón se llamó Adán y la mujer Lilith (según consta en la literatura hebrea y de los pueblos pre hebreos). Lilith, la primera esposa de Adán (Adama, que significa hecho de barro) estaba hecha con «arcilla del suelo», igual que él. Era hermosa, vital, inquieta, inquisitiva y libre. En los primeros tiempos, Adán estaba entusiasmado con esta mujer, que representaba todo un desafío, pero después se cansó de tener que negociar y llegar a acuerdos. En consecuencia, nunca hallaron armonía juntos, pues cuando él deseaba tener relaciones sexuales con ella, Lilith se sentía ofendida por la postura acostada de espalda, pasiva que él le exigía.

“¿Por qué he de acostarme debajo de ti? —preguntaba—: yo también fui hecha con polvo, y por lo tanto soy tu igual”.

Como Adán trató de obligarla a obedecer, Lilith, encolerizada, pronunció el nombre mágico de Dios, se elevó por los aires y lo abandonó. Entonces, Dios respiró aliviado creyendo que habían acabado todos los problemas, pero no. Adán estaba insoportable: a pesar de toda su cacareada autosuficiencia, la soledad le pesaba. La tristeza de Adán conmovió al Creador. Entonces, decidió darle una compañera menos «independiente».

Génesis 1 18. Después dijo el Señor Dios: «No conviene que el hombre esté solo. Voy a hacerle una ayuda adecuada». (…), con la costilla que había sacado del hombre, el Señor Dios formó una mujer y se la presentó al hombre.

23. El hombre exclamó: ¡Esta sí (en algunos textos se lee “ahora esta”)que es hueso de mis huesos y carne de mi carne! Se llamará Mujer, porque ha sido sacada del hombre.

 

 

Por otra parte, encontramos en los fragmentos de los manuscritos de Nag Hammadi[2] donde se habla de la diosa que aparece en términos de un poder femenino que revela:

 

“Yo soy la primera y la última. Yos soy la honrada y la escarnecida. Soy la puta y la santa. Soy la esposa y la virgen. Soy la madre y la hija… Soy aquella cuya boda es grande y no ha tomado esposo. Soy conocimiento e ignorancia. Soy fuerza y soy temor. Soy necia y sabia. Yo no tengo Dios y soy una cuyo Dios es grande”.

 

Dado el contexto, para el doctor Thomas es el nuevo tiempo de Lilith, no de Eva. Esta es una mujer que busca como compañero a un nuevo hombre. También es una época de sexualidades individualistas, y el amor y el erotismo han sido desplazados por la cultura del consumo, donde inconscientemente a las personas se les catalogiza como productos y objetos. Importa el exterior y no el alma.

 

“Jesús es el primer gran individualista. Propone la salvación de cada uno con Dios, con el Padre, a diferencia de las escrituras sagradas que promulgaban la salvación del pueblo todo. De ahí en adelante yo me salvo por mí mismo, no me importan los demás. Por esta razón y encausando el tema, esta es una sociedad absolutamente egoísta en lo sexual y centrada en la complacencia inmediata y parcial. Estamos viviendo en el instante porque no sabemos si en diez años más que va a ocurrir. Tenemos una gran barrera que es el miedo, los cambios son tan rápidos que las personas piensan que si no se satisfacen luego, no lo harán nunca”.

 

La tendencia del mundo actual es la inversión del poder femenino y el decaimiento del poder masculino. ¿Qué sucede entonces con la sexualidad?

 

Este es un fenómeno absolutamente cotidiano. Los más angustiados son los hombres, no por nada en Chile al año se están consumiendo ocho millones de cajas de sildenafil (Viagra) y el 60% de los consumidores son menores de 40 años. Esto es concluyente: el hombre está asustado de enfrentar la sexualidad porque perdió el dominio. Ya no es la típica posición “del misionero” o la mujer de espalda contra la cama, ahora ella pide igualdad de condiciones, “estar arriba”, para galopar sobre las caderas de su compañero con el objetivo de buscar su placer.  Se trata de una nueva mujer.

 

Cuando cayó la cabeza del rey Luis XVI, cayeron todas las cabezas de los hombres, fue el fin del patriarcado y el poder femenino que se mantuvo subyugado, enterrado y controlado por miles de años, emergió. Haciendo alusión a este nuevo panorama, por esta razón en los tiempos modernos surge la pornografía.  Es un intento casi talibán de decir que lo que importa es la denigración de la mujer objeto y el pene erecto.  En este sentido, es necesario hacer un cambio en el paradigma, en la relación con la mujer,  volver a encontrarnos con ella, no temerle sino que confiar en ella.

 

¿Llegará el momento en que esta nueva mujer, Lilith, se deba reencontrar con Adán?

 

Eva es un invento del cristianismo, es una mujer estéril, sumisa, culpable, pasiva y un puente roto entre Dios y la humanidad. Lilith es la mujer que se pone de igual a igual con el hombre, le dice -mírame y respétame, soy igual que tú, no tengo por qué yacer bajo de ti-.  La nueva mujer es más despierta, le dice a su compañero que construyan juntos, que caminen en las mismas condiciones para lograr llegar a una armonía generalizada.

 

¿Es el tiempo de un nuevo hombre a raíz de la aparición de esta nueva mujer?

 

Sí, pero antes tenemos que luchar contra la omnipotencia masculina. Éste será un hombre que también será femenino, que no necesitará de penetrar para sentirse como tal. No será el dominante sino que aquel que mire a su compañera con confianza, como su símil.

 

Será el tiempo de Lilith y de Dirty.

 

 


[1] Christian Thomas Torres, Director del Diplomado en Sexualidad humana y del Centro de Estudios de la Sexualidad Chile. Médico Cirujano Gineco-Obstetra Universidad de Chile, Post grado en Sexualidad USACH, Especialista en Hipnosis Clínica. Trainer /Trainers– Master – Practitioner en PNL / Terapeuta Sexual, Miembro de la Sociedad Chilena de Sexología y Educación Sexual. Diplomado en Psicoanálisis Universidad París 7. Magíster en Psicoanálisis Universidad Andrés Bello.

 

[2] Los Manuscritos de Nag Hammadi son una colección de textos gnósticos de los primeros cristianos descubiertos en el pueblo de Nag Hammadi, Egipto, en 1945. Ese año, 13 códices de papiro forrados en cuero y enterrados en vasijas selladas fueron encontrados por campesinos locales. Los códices de Nag Hammadi se encuentran en la actualidad en el Museo Copto, El Cairo – Egipto.