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Homosexualidad en el año 2006

Preguntas y respuestas acerca de la homosexualidad

Hoy sabemos que las homosexualidades no son iguales, son distintas. Hemos conversado en otras oportunidades acerca de cómo la vida es un jardín de diferencias y que como jardineros de esta vida debemos cuidar de este jardín y de sus diferencias. Cuidar de este jardín significa primero observar con alegría que al igual que los colores, las formas, las fragancias, nuestra mirada es una diferencia más entre todas. De este sin fin de diferencias surge el espíritu, unificando el ramillete de diferencias en un sentido a veces incomprensible para nuestra mente aún limitada.

P:¿cómo se manifiesta estas distintas homosexualidades?

Bueno, de muchas maneras. De partida por ejemplo, hay seres humanos que aceptan gustosos su homosexualidad. A ellos y ellas la psicología los denomina egosintónicos. Es decir, su Yo está sintonizado armónicamente con su identidad más profunda homosexual y por lo tanto no hay conflicto entre el Yo y su ser interno. Dicho de otra manera, ha hecho el proceso de aceptarse como es y no como la cultura esperaría que fuese.
Hay otros y otras homosexuales que la psicología denomina egodistónicos, en referencia a estar en conflicto entre lo que su ser interno, su escencia, su identidad le reclama y el Yo que se resiste a aceptar esta identidad, habitualmente por que esto implica entrar en conflicto con las estructuras identitarias culturales del Yo (por ejemplo el super yo que dice que a un hombre debe orientar su deseo hacia las mujeres). Esto los hace entrar en conflicto con ellos mismos y habitualmente se enferman con más frecuencia, como consecuencia de esta guerra interna que se despliega entre su inconsciente y su yo conciente.

P:¿Hay otras homosexualidades?
Claro que si. Hoy sabemos o a lo menos sospechamos con cierta base certera que la identidad es un proceso muy temprano en el desarrollo de los niños y niñas. Algunos autores dicen que ya en los primeros 18 meses de vida hay una cierta identidad en cada ser humano. Cuando estos procesos que grácilmente se van desplegando sufren ciertas distorsiones, interrupciones, interferencias, entonces lo esperado para el común de la cultura es llevado a un carril distinto. Otra diferencia surge y la orientación se hace distinta. Pareciera que en los cambios producidos muy precozmente en el desarrollo sexual del niño y la niña hubiese más asociaciones de la homosexualidad con cuadros más graves como son ciertas psicosis. Esto evidentemente tiene consecuencia en un mundo construido por realidades de lenguaje “neuróticas”. Estas personas suelen comenzar a quedar excluidas de la realidad “común” con más facilidad. Este extrañamiento patologiza, enferma mucho más.

En cambio hay otras homosexualidades que se definen identitariamente más tardíamente, estamos hablando de 4 a 7 años. En términos de lo que uno puede ver en el trabajo clínico esto es diferente a las mencionadas anteriormente.

Hay homosexualidades que culturalmente son aceptadas e incluso tiene un espacio en la sociedad. Estoy pensando en la India por ejemplo, donde estos que generalmente son hombres, bendicen los rituales prematrimoniales, dando salud y fertilidad a las parejas.
Estoy pensando también en las Vírgenes Consagradas de Albania, mujeres que renuncian al deseo hacia el otro sexo (hombre) y son aceptadas en sociedades hipermasculinas. Muchas de ellas practican la homosexualidad para cumplir con el requisito de “ser hombres” o renuncian por completo al encuentro coital.

P:Me surgió como otra variedad, la homosexualidad que se desarrolla en las cárceles. ¿También entra en estas diferencias?

Por cierto, ya que lo que se despliega es una homosexualidad necesaria para calmar los instintos sexuales y establecer estratos de poder. Es una homosexualidad “oportunista” que permite que algunos actúen como hembras receptoras y otros como machos. Sin embargo esto no significa que estas personas tengan identidad homosexual. Son más bien conductas homosexuales. Esto a veces se ve también en grupos religiosos, militares, y en general en círculos de convivencia estrecha y restrictiva.
También están las culturas, muchas de ellas centroamericanas, que practican lo que se denomina la práctica del “macho probado”. Es decir que sólo cuando la  orientación sexual ha desechado que desee los hombres, bajo prueba material, entonces se puede definir como hombre heterosexual. Un verdadero “macho”.

P:¿En que calidad están las llamadas homosexualidades del adolescente?

Bueno es un pregunta enorme y que amerita una clarificación primera. Debemos diferenciar claramente lo que son las conductas de las identidades. Ambas categorías lógicas pertenecen a dominios distintos. De manera que no podemos confundir estos dos niveles pues nos llevará a confusiones finales catastróficas. Por decirlo de otra forma, un cosa es lo que soy y otra cosa es lo que hago. Lo que ocurre es que a cierta edad debería haber un cierto calce entre ambas y entonces se produce una concordancia adecuada para la cultura. Sin embargo la adolescencia es una etapa de transición que implica pruebas y también probar. Esto lleva a que algunos adolescentes que no han podido orientar claramente su deseo sexual por múltiples causas, busquen en el día a día que es ser hombre o mujer. Digamos que el advenimiento de los cambios hormonales en la pubertad hacen que el cuerpo guiado hormonalmente adquiera ciertas capacidades biológicas. A eso se le suma el juego de identificaciones especulares del niño y la niña con los distintos géneros que lo llevan a adscribirse en el género masculino o femenino. Pero ser hombre o ser mujer se despliega en el día a día, en el encuentro con otro semejante o diferente. Lo que la biología determina debe ser confirmado o rechazado en la práctica diaria, lo que te lleva a sentirte hombre o mujer, orientado hetero u homo sexualmente.
En otro artículo detallaré más la homosexualidad transitoria adolescente pues como decía es muy interesante como proceso de diferenciación. Pero como todo acto en la vida no es inocuo ni pasa desapercibido para los participantes.
Existen otras variedades de mayor complejidad en la clínica sexológica y psicológica que no me explayaré pues se escapan de un contexto general como este.

P: ¿cómo podemos resumir todo esto?
Diría que es básico entender que no todos y todas las personas con orientación homosexual han pasado en la vida por los mismos procesos y han llegado a orientar sus vidas por las mismas causas. Cada sujeto es único y merece respeto y las complejidades que a veces patologizan el mundo homosexual (y también el de el resto de la población) deberán ser abordadas por especialistas buscando una mayor armonía entre identidad y acción, entre las estructuras yoicas y el inconsciente.