Artículos

Hablemos de Eyaculación precoz

La eyaculación precoz es la disfunción sexual masculina más frecuente y por lo general se observa a cualquier edad; muchas personas piensan que es un problema de los jóvenes, pero en la experiencia clínica se ha encontrado que afecta incluso a hombres mayores. En la actualidad, la frecuencia de esta afección es de 69%, lo que quiere decir que casi 7 de cada 10 hombres la padecerán en algún momento de sus vidas.

Actualmente se define a la eyaculación precoz como la incapacidad de controlar voluntariamente el reflejo eyaculatorio, es decir que la eyaculación se presenta sin poder lograr su control. El término “precoz” fue impuesto erróneamente hace tiempo por Masters y Jhonson, investigadores Estado Unidenses, aludiendo a que el acto eyaculatorio ocurre antes que la mujer alcance el orgasmo; pero seria para algunos autores, más correcto utilizar “involuntario” ya que es psicofisiologicamente más adecuado.

La eyaculación supone una fase de control voluntario, la eyaculación precoz se caracteriza por la falta de ese control, pasando rápida y sin control des de la fase de excitación a la de eyaculación (orgasmo).

Algunos criterios que definen la eyaculación precoz:
1-Ausencia del control voluntario sobre su eyaculación.
2-Insatisfacción del propio hombre o su pareja, con respecto al tiempo que tarda en eyacular, pues se produce mas rápido de lo que desearían.
3-La eyaculación se produce antes o al poco tiempo de la penetración.
4-Las relaciones sexuales son tan rápidas que no le da tiempo a su pareja de lograr el orgasmo.

¿Cuales son las causas más frecuentes?

a-Educacionales: se ve con más frecuencia en jóvenes que han sido educados en familias rígidas, castigadoras, poco comunicativas. El entorno es habitualmente muy persecutorio en cuanto al desarrollo de una adolescencia tranquila en el plano sexual. Esto origina ansiedad, falta de disfrute del placer y un centramiento excesivo en la meta coital, la penetración.
Existe la teoría que estos jóvenes desarrollarían una especie de reflejo condicionado rápido, evitando así la posibilidad de placer, pasando rápidamente del deseo y la excitación al orgasmo y la eyaculación.
Está centrado en un modelo patriarcal de dominancia del macho sobre la hembra, en la cual el derecho al disfrute es negado para la mujer y se remite a una descarga eyaculatoria para el hombre. (lo que es distinto a orgasmar)

b-Psico emocionales: de alguna forma están entrelazadas con la anterior. En nuestra experiencia son personas ansiosas, poco vividoras del momento, centradas en lo que va a venir a futuro, con lo cual se desconectan de los procesos presentes de la relación.
Habitualmente hemos encontrado focos de ansiedad no resueltos en relación a la díada con su madre. En numerosos casos estas madres son o muy lejanas o bien muy cercanas, asfixiando la relación madre-hijo, sobreprotegiendo al hijo y en algunos casos persecutorias de las conductas sexuales de sus hijos.
En términos más psicológicos diríamos que existe una mala resolución de algunas conflictivas edípicas por la madre y por el hijo, lo que ocasiona relaciones cargadas de amor y odio.

c-Biológicas: postulamos que muchos de los así llamados eyaculadores precoces no han evolucionado biológicamente a nivel neuronal como para permitirse el compartir el placer mutuo y se han quedado detenidos o rezagados en etapas anteriores mamíferas, en donde la premura por eyacular marcaba la diferencia entre la vida y la muerte. El coito es un momento de distracción de la alerta, alerta tan necesaria en alguna etapa antropológica para sobrevivir al ataque de depredadores. El compartir por períodos de tiempo mayores el coito, ha supuesto disponer de estructuras neurológicas que la hembra ha desarrollado en la relación amorosa con sus hijos, con anticipación al macho. Esto ha permitido variar los tiempos de eyaculación desde 15 a 30 segundos que toman a la mayoría de los mamíferos mayores, hasta 15 a 30 minutos que dispone la pareja humana para el encuentro sexual-coital.

d-Relacionales: estas están en estrecha relación con las psicoemocionales y determinan que muchos hombres pasen por algún período de la vida por situaciones de eyaculación precoz. Se ve con frecuencia en hombres que logran tener con la pareja A un coito pleno y con la pareja B desarrollan eyaculación precoz. Las ansiedades que inconcientemente despiertan una y otra pareja determinan la respuesta.
También se ven en momentos de estrés físico o psíquico que hacen desarrollar conductas de este tipo.

Tratamiento:
Basados en las causas que originan esta disfunción es posible tratar a los hombres, jóvenes y adultos, que la desarrollan. Sin embargo también existen métodos que conductualmente mejoran en forma significativa los resultados obtenidos.
En el siguiente esquema se ven los resultados obtenidos por dos prestigiosos centros mundiales que trabajan la estimulación del reflejo del músculo pubocoxigeo. Éste actuaría frenando voluntariamente los estímulos eyaculatorios que se desencadenan por la excitación. Este músculo que está en la base del periné desde el pubis al coxis, actúa sobre las vías espermáticas, frenando la descarga voluntariamente con un buen entrenamiento.

 
Hoy se dispone además de medicamentos que ayudan a potenciar el trabajo con estos reflejos y permiten respuestas más eficaces